GNU no es Unix

Se aproximaba el final del año 1996 u 1997 cuando el encargado de coordinación me ofreció pasar a formar parte del grupo de operadores OpenVMS en la BVL/CAVALI. Mis compañeros en TdP me decian que no aceptara, que ahi estaba bien. De hecho, ya estaba más adaptado y la gente me apreciaba, intuyo que además por ser el más joven del grupo con una corbata terrible. Tendría 19 años en ese momento.

Finalmente acepte y empece a trabajar en la BVL precisamente el 1ro de enero del año siguiente. El entorno de allí era más tranquilo, no tenían grandes servidores ni cosas sofisticadas; sin embargo tenían algunos elementos que eran bastante interesantes para mi, y creo que claves en mi desarrollo: el proyecto era relativamente nuevo asi que había algunas cosas por construir, había un esquema de telecomunicaciones con los distintos agentes de bolsa a través de un sistema ATM usando el protocolo x25 (antecesor o paralelo al modelo OSI, TCP) -también conocido como MEGANET en TdP-, el ambiente era tranquilo, teniamos acceso a Internet y el grupo era bastante ameno.

En este lugar es donde logre desarrollar un buen nivel de conocimiento sobre el sistema operativo OpenVMS, a punto que recibia constantes consultas de los nuevos operadores que ingresaban a GMD y de algunos desarrolladores. Mis inicios fueron en el turno de la noche, donde básicamente se procesaba información e imprimia reportes para el día siguiente, ejecutaban respaldos y se aprovechaba parte del tiempo para dormir. Recuerdo que mi primera noche me recoste sobre el sofá que mis compañeros me recomendaron y no desperte hasta las 7am, todavía no me adaptaba; de hecho antes de eso no acostumbraba a desvelarme.
En algún momento pase al turno de la tarde donde tenía que interactuar con usuarios, vestir formal (cosa que jamás me incomodo, salvo cuando me “sugirieron” que use el cabello más corto -obviamente me rebele!-), y sobretodo conocer en persona a los CVL$algo, osea los usuarios, de entre los cuales había algunas guapas chicas; cosa que felizmente parece ser una constante.

Con el pasar del tiempo logré automatizar algunos procesos en los servidores, escribí cientos de programas en DCL, y en algún punto practicamente tenia todo el tiempo libre consecuencia de eso. Logré configurar el stack TCP/IP (ya que esos equipos solo funcionaban en red con el protocolo DECNET), ejecutar y navegar en Mosaic desde el entorno Motif de los servidores Alpha para ingresar a Internet y los servicios en los que ya era ávido usuario (confesión). Descubrí todo el mundo detrás de OpenVMS, las conferencias DEC, los grupos de usenet, de los que aprendí, además de incrementar mi interés en conocer el tema en más bajo nivel.

Ocurrio en algún momento que llevamos un curso de Unix, del que ya había oido porque un usuario del chat de Yahoo! lograba hacer cosas que otros no y me dijo que sabia Unix y que debería aprender puesto que todo ese chat estaba sobre Unix. Rápidamente busque en Altavista o Yahoo! y aprendi qué era este Unix.

Luego de la primera clase estuve más seguro de que si queria aprender esto. Lamentablemente desde mi sitio no tenia forma de acceder al servidor en la red de GMD que estaba en el otro edificio. No contento con esa limitación empece a investigar en Internet hasta que encontre la luz: Linux, un sistemas imilar a Unix que se podía ejecutar en una PC. Los siguientes pasos fueron reciclar unos discos duros de 500MB, reducir el espacio usado por Windows 95 en la PC (Pentium 33Mhz, 16MB RAM) que tenia asignado, descargar durante 1 mes -debido a que reiniciaban el equipo y la descarga FTP no tenia “resume”- una distribución de Linux (creo que RedHat 5.x), y tratar de instalar y configurarla, cosa que logré luego de algunos días.

Cierto día buscando información di con la página del Proyecto GNU y leí su manifesto, e inmediatamente coincidi con el mismo. Esto me animó bastante a conocer, usar y promover esto que ahora sabía que se llamaba software libre. Posteriormente supe que habían distribuciones y encontre a mi subsiguiente amor: el Proyecto Debian. Luego de leer su contrato social, manifesto y las directrices, en donde percibi claramente que cualquiera podría contribuir a éste, levante la mano y dije: yo también. Hasta antes de eso no había sentido tan cercano el hecho de que, además de usar algo, también podía hacer cosas para hacerlo mejor y que beneficie a otros como efecto secundario. Esto claramente fue amor a primera vista, de los cuales uno nunca se separa.

Reemplace el RedHat por Debian, que por ese tiempo era complicado de instalar; lo instale en la PC de mi casa, que había adquirido recientemente, y decidi enlistarme en el grupo de traducción como punto inicial de mi contribución.

De las anécdotas de ese tiempo recuerdo una cuando el nuevo jefe de sistemas, ex marino, ingreso al centro de cómputo para mostrarlo a una visita y empezo a describir las actividades y equipos que teniamos. Al señalar mi PC, ejecutando GNOME 1.x, con una terminal ejecutando top y alguna otra cosa, dijo: desde aquí monitoreamos todo. Tuve dos sensaciones, la primera la obvia (no tenia idea de lo que estaba pasando allí -ya que yo mismo me autorice a instalarlo-) y la segunda fue un poco de ego que me decia: exacto, tengo el control de todo esto (cosa que tampoco estaba lejos de ser cierto).

En algún momento años después cuando ya había salido de GMD, fui a ayudar a mi amigo Oscar con un tema de backups y para sorpresa mía ¡se trataba de uno de los programas que hice tiempo atrás! Finalmente llegaron a usarlo pensé, Oscar era reacio porque no quería olvidarse las órdenes y sus parámetros, y replicarlo en otros proyectos, fue bastante halagador :)